viernes, 16 de noviembre de 2012

Judías Mungo


Su origen mas remoto es en las regiones cálidas donde crecen como Birmania, la India o Pakistan, desde hace mas de cinco milenios, pero desde hace tres milenos se usan en la cocina sana de China, y son judías mungo aunque hay muchas personas que las confunden con la soja e incluso las llaman equivocadamente “soja verde”.

La judía mungo constituye una gran fuente de proteínas ya que aporta nada menos que 25 g por cada 100 g (30 g si está pelada). Además, proporciona hidratos de carbono, fibra y una cantidad mínima de grasas. Por estas características, se trata de un alimento muy adecuado para reducir los niveles de colesterol en la sangre.
Destaca por su riqueza y variedad en minerales. Es rica, sobre todo, en magnesio, que beneficia a huesos, músculos y al sistema nervioso; también aporta dosis considerables de hierro y es una buena fuente de fósforo, que nutre los huesos e interviene en la producción de energía.
La judía mungo aporta cantidades muy destacables de ácido fólico, así como de otras vitaminas del grupo B, entre ellas la B1, la B3 y la B6, que contribuyen a asimilar mejor los hidratos de carbono.
Las judías mungo son también ricas en minerales: sobre todo en magnesio, hierro, fósforo, potasio, cobre, calcio y selenio. La disponibilidad de su hierro vegetal puede aumentarse si las mungo se cocinan con ingredientes ricos en vitamina C, como frutas cítricas o tomates, pues favorecen su asimilación.
Es un ingrediente muy noble en la cocina, pues su delicado sabor no domina en la receta y tiene la gran virtud de impregnarse bien de los sabores y aromas de los alimentos que la acompañan. Por esa razón, resulta excelente en preparados de cocción lenta y prolongada, como guisos y estofados, debidamente especiados y con una buena proporción de hortalizas o cereales que la complementen desde el punto de vista nutricional.
Para favorecer su digestión y reducir el tiempo de cocción, es necesario dejarlas en remojo antes de cocinarlas, aunque sólo sea durante unas pocas horas, ya que se ablandan más rápidamente que otras legumbres. Igualmente, para destruir ciertas sustancias indigestas que suelen contener la mayoría de las legumbres en la piel, se han de echar a la olla con el agua todavía fría. Se las deja hervir a fuego fuerte y sin tapar durante 2 o 3 minutos y luego se dejan cocer a fuego lento añadiendo un poco de agua fría de vez en cuando, hasta que la legumbre esté en su punto.
Es importante retirarla del fuego a tiempo, justo antes de que se abra la piel, dejando que la cocción se acabe fuera del fogón. Así se evita que se deshaga y se convierta en puré, pues a partir de cierto punto de cocción la judía mungo se ablanda muy rápidamente.


Donde encontrarla:

Las mejores judías mungo pueden comprarse en las tiendas de comida india o paquistaní, en las de dietética, herboristerias o ecológicas. Se pueden adquirir enteras, partidas o peladas. Si se eligen enteras, hay que prestar atención al estado de su piel, que debería ser brillante y sin arrugas, y de un bonito color verde oliva. Suelen costar sobre 2,50 euros los paquetes de medio kilo.


martes, 13 de noviembre de 2012

Paté de Champiñón


A todos nos gusta picar entre horas, y nada más sano que un paté vegetal, además muy fácil de hacer y con muy buenos resultados. Ya me lo diréis....


Ingredientes:

  • 200 gr de tofu
  • 500 gr de champiñones
  • Una zanahoria
  • Un puerro grande
  • Un diente de ajo
  • Especias al gusto
  • Sal

Preparación:

Picamos el puerro y los champiñones y los ponemos a hacer en una sartén con un poco de aceite. Hay que cocinarlos hasta que los champiñones hayan tirado toda el agua.

El tofu, que lo habremos cortado a dados al igual que la zanahoria lo ponemos a cocer 20 min a fuego lento.







Cuando tengamos hechos los champiñones y el tofu, los ponemos en un recipiente junto con el diente de ajo, las especias y la sal (yo he puesto pimienta negra y nuez moscada) y procedemos a triturarlo.




Lo trituramos con la batidora hasta que tenga la consistencia de un paté.




Ahora solo nos queda meterlo en un recipiente y esperar que se enfrie para hacernos unos buenos montaditos....


Hamburguesas de Soja y Champiñón


Hola chic@s:

Hoy hemos vuelto a hacer uso de la soja texturizada. Esta vez para hacer una hamburguesas vegetales. Pueden ser una buena cena, pues son ligeras y podéis hacerlas a la plancha, al horno, fritas o ¡¡¡incluso en barbacoa!!!!.


Ingredientes: 

  • Soja texturizada
  • Champiñones
  • Puerro
  • huevo (los veganos podeis sustituir el huevo por harina de garganzo con agua, o maicena, simplemente necesitamos una masa pegajosa que nos ayude a mantener unida la soja, a vuestro gusto)
  • pan rallado
  • ajo y perejil

Preparación:

 Ponemos la soja en remojo media hora antes. Mientras la tenemos en remojo, troceamos finamente el puerro y los champiñones.

A continuación lo ponemos en una sartén y lo vamos haciendo hasta que los champiñones estén hechos y hayan soltado toda el agua. A la misma vez vamos picando finamente el ajo y el perejil.

A la media hora, escurrimos la soja con ayuda de un trapo, sacandole toda el agua que sea posible.

Una vez hechos, trituramos los champiñones y el puerro con ayuda de una batidora.






Incorporamos esta pasta a la soja texturizada y añadimos el ajo, el perejil, el huevo y la sal. Empezamos a trabajarlo. Dependido de la textura que vayamos viendo, le iremos agregando el pan rallado.

Cuando tengamos una masa consistente, que no se nos pegue a las manos ni se nos desmonte, es el momento de darle forma a nuestras hamburguesas (a mi me gusta dejar reposar la mezcla en la nevera un par de horas, pues coge más sabor y consistencia).

A continuación, la hacemos a la plancha o como más nos gusten.

¡¡¡Ale!!!, ¡¡¡ a disfrutar!!!



Macarrones con Calabacín y Tofu


Bueno, hoy os traigo un plato muy muy rico, y como siempre, nutritivo y con pocas grasas.

Ingredientes:

  • Macarrones
  • Calabacín
  • Puerro
  • Tofu
  • Nata vegetal (podéis usar normal, pero esta tiene menos grasa, solo un 4%)
  • Especias al gusto 
  • Queso (si no eres vegano)

Preparación:

Ponemos a cocer los macarrones. 
Mientras se cuecen picamos el puerro y el calabacín. El calabacín lo dejo cortado al tamaño que tiene un macarrón, pero podéis picarlo como más os guste.

Echamos el puerro y el calabacín en una sartén y lo vamos haciendo a fuego lento. Mientras rallamos el tofu.






Cuando tengamos hecho el calabacín y el puerro, añadimos el tofu rallado y especiamos al gusto (yo le he puesto pimienta, nuez moscada y orégano). Salteamos unos minutos e incorporamos la nata y dejamos cocer unos minutos.



Ponemos nuestros macarrones en una fuente o plato, le incorporamos nuestra salsa y especiamos por encima o si comemos queso, espolvoreamos por encima con el.
Muy rico, sabroso y barato.
¡Que aproveche!



lunes, 12 de noviembre de 2012

Albóndigas de Soja



Ingredientes:

150 gr soja texturizada fina, hidratada y escurrida
3 rebanadas de pan de molde
4 dientes de ajo
1 cebolla
2 zanahorias
50 gr guisantes
2 tomates maduros o tomate triturado
Perejil fresco
Pimienta negra molida
Pimentón dulce
Harina
1/2 l. de caldo vegetal o agua
Leche de soja
Aceite
Sal

Elaboración:
Pela y corta fino las verduras y sofríelas a fuego lento, añadiéndolas en este orden: 1 ajo, cebolla, zanahorias, guisantes y tomates. Deja que poche unos 5 minutos y añade el caldo de verduras, con una pizca de sal, pimienta y pimentón dulce. Tapa y deja cocer a fuego muy suave.


Mientras, escurre la soja texturizada que debes haber puesto a hidratar en agua al menos media hora antes. Utiliza para ello un trapo de cocina o gasa grande.  Tienes que asegurarte que está exprimida al máximo. 













En un cuenco, desmiga las dos rebanadas de pan de molde y riega con unas gotas de leche de soja, (si no tienes puedes hacerlo con agua) lo justo para que quede ligeramente humedecido y con textura pegajosa. Añade la soja escurrida, 1 ó 2 ajos muy picados, un puñado de perejil fresco también picado fino y sal. Mezcla con los dedos hasta que quede todo uniformemente repartido. 
Con ayuda de una cuchara, toma porciones de la masa y moldea las albóndigas. Envuelve cada una en harina y fríelas en abundante aceite caliente.





 Cuando estén doradas por todos lados, escurre sobre papel de cocina, para que recoja el exceso de grasa.
Coloca las albóndigas sobre el guiso de verduras, tapa y deja cocer unos 10-15 minutos a fuego muy bajo. Cuando el caldo esté espesito, y las albóndigas jugosas, sirve en seguida, bien caliente. 








Chic@s....

Si al moldear las albóndigas la masa se desmorona, añade a la misma una cuchara de maizena y semillas de lino molidas, a partes iguales, disuelto en dos cucharadas de agua.
Para que no se te peguen a las manos, humedécetelas con agua o vinagre. Si durante la cocción ves que las verduras van quedando secas, añade un poco más de caldo o agua y vuelve a tapar.

La soja texturizada, pordemos encontrarla en herboristerias o tiendas ecológicas, y es como el fairy "cunde mas de los que cuesta", un paquete nos puede salir sobre los dos euros, y nos pueden llegar a salir mas de 30 albóndigas. Pero además podemos emplearlas para mezclarlas con otros alimentos y hacer una ricas hamburguesas vegetales, o utilizarla  como ingrediente en unos macarrones boloñesa. Tiene infinidad de utilidades, como siempre... todo es cuestión de echarle imaginación.

¡¡¡Hasta pronto!!!!

domingo, 11 de noviembre de 2012

Lo que no sabías sobre la Malta

La malta de cebada es una bebida consideraba energizante, sin duda lo es, pero las principales propiedades de la malta están en la nutrición que aportan a los niños, jóvenes y adultos.
La malta se obtiene de la cebada malteada, para su elaboración se utilizan lo granos de cebada pregerminados en un ambiente controlado.
La malta posee las vitaminas que se encuentran en la cebada, especialmente las vitaminas del grupo B.

En este complejo vitamínico B se encuentran la Rivoflavina, Niacina, Tiamina, Biotina, las cuales son indispensables para el buen funcionamiento del sistema nervioso, mejora los vasos capilares evitando obstrucciones, favorece la piel, uñas, dientes y cabellos, entre muchos mas beneficios.

 

La malta contiene....

Además de las vitaminas del grupo B ya mencionada, la malta contiene proteínas de origen vegetal, aminoácidos, carbohidratos en forma de azúcares y minerales. Dentro de los aminoácidos podemos mencionar:

  • Acido aspártico
  • Arginina
  • Tirosina
  • Aspargina
  • Fenilalanina
  • Glicina

Minerales:

  • Fósforo
  • Potasio
  • Calcio
  • Magnesio
  • Hierro
  • Zinc
  • Sodio
  • Cromo
  • Selenio
  • Yodo

Carbohidratos:

  • Maltosa
  • Glucosa
  • Fructosa

Beneficios:

  • La malta es una bebida energizante utilizada por deportistas debido a que proporciona energía rápida y ademas aporta proteínas, vitaminas, minerales y aminoácidos.
  • Es indicada para los niños ya que aporta una cantidad de nutrientes fundamentales para el desarrollo de huesos y dientes.
  • Debido a su aporte de fósforo la malta de cebada es buena para el cerebro, aumenta la concentración y la memoria.
  • Actúa como regulador hormonal tanto en hombre como en mujeres
  • Las vitaminas del complejo B contenidas en ella, mejoran y revitalizan la piel, cabellos y uñas.
  • Quienes padecen de anemia pueden consumir malta, ya que contiene hierro.
  • Contiene ademas, una sustancia llamada inostol que regula el metabolismo de las grasas del organismo regulando los niveles de colesterol.
  • Mejora los vasos capilares evitando obstrucciones
  • Es beneficiosa para el corazón.
  • La malta contribuye a remineralizar los huesos, es muy recomendable para prevenir la osteoporosis.
La malta podeís encontrarla en tiendas ecológicas, herboristerias e hipermercados. La forma de prepararla es sencilla, puede hacerse en cafetera como el café. Aunque a mi me sigue gustando más como la hacia mi abuela. Hirviendola en un cazo, 2 cucharas por litro de agua (aunque eso es como todo, va en el gusto de cada uno), después se cuela con un colador fino de tela.

Así que... no se vosotros... Pero yo me voy a tomar una malta calentita para la merienda.


Berenjenas Rellenas de Seitán


Aprovechando que hemos aprendido a hacer Seitán, hoy vamos a hacer Berenjenas rellenas.
El proceso es igual que con las berenjenas rellenas de carne.

Ingredientes:

  • Berenjenas
  • Seitan
  • Champiñones
  • Puerro
  • Bechamel (yo la he hecho con leche de soja, para que sea apta para veganos, pero la podeis hacer con leche de vaca o incluso con agua)
  • Tomate frito
  • Especias al gusto

 Elaboración:

 Primero lavamos y cortamos por la mitad las berenjenas, hacemos cortes en la carne, a lo largo y ancho, teniendo la precaución de no cortar la piel.
Seguidamente las colocamos en la bandeja del horno y las asamos durante 30 min, a un temperatura de 160º.





Mientras asamos las berenjenas. Picamos el Seitán, para dejarlo como si fuera carne picada, el puerro y los champiñones.






Sofreímos el puerro y añadimos los champiñones.





Una vez hechos los champiñones, incorporamos el Seitán y salamos y especiamos al gusto.  Yo le he puesto, pimienta, sal y orégano. Rehogamos durante unos minutos.


Una vez esten hechas las berenjenas, las vaciamos con ayuda de una cuchara y la carne de la berenjena la incorporamos a la mezcla. Yo suelo picarla con la batidora, pero mucha gente la corta a trocitos.





Rehogamos un poco más y añadimos el tomate frito.
Reservamos la mezcla y preparamos la bechamel.

Como ya he dicho, yo la he hecho con leche de soja, porque así es apta para veganos. Le he añadido, sal, pimienta y un poco de nuez moscada. Tiene un poco de sabor dulzón, sin embargo está muy buena con las berenjenas, aun así, si el sabor no acabase de convenceros siempre podéis hacerla con agua (en caso de que seáis veganos) aunque queda un tanto insipida.

Una vez tengamos la bechamel hecha, rellenamos las berenjenas con la mezcla.
Le ponemos por encima nuestra bechamel y la metemos al horno para gratinarlas, durante 10 min. con el grill.


Si no eres vegano, siempre puedes ponerle un poco de queso por encima para que se funda.

Sacamos del horno y... ¡a comer!. Aprovechando los 30 min que las berenjenas tienen que estar al horno, yo he puesto unas patatas a rodajas, que luego he sazonado con ajo y perejil, asi tengo una buena guarnición. Aunque siempre podéis poner un arroz bastami, una ensalada o incluso pasta, eso lo que más os guste.


Así que,  aquí tenemos un plato bien rico, sabroso, con menos grasas y nada de colesterol. Y bien barato, puesto que 100gr de Seitán hecho en casa no nos ha costado ni 50 cts.

¡Que aproveche!